AutoDinámico Producciones S.A. de C.V.
Zotitla #44, Col. Abdías García Soto, Cuajimalpa, CDMX.
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Zotitla #44, Col. Abdías García Soto, Cuajimalpa, CDMX.
El texto aborda la búsqueda de un primer auto clásico, destacando la restauración como una pasión. Recomienda modelos de Volkswagen, Ford y Renault para proyectos accesibles, y enfatiza que no hay momento perfecto para iniciar.

A todos los que nos apasionan los automóviles, nos llega un momento en la vida – que queda mejor definido como una “espinita” – en el que buscamos nuestro primer auto clásico, antiguo o “viejo” en el término más sencillo. Un auto al que le podamos devolver la vida, es decir restaurarlo poco a poco y dejarlo a nuestro gusto.
Esto muchas veces con más ganas que otra cosa y logra que ese – tan querido – proyecto termine arrumbado, esperando piezas o simplemente aguardando a una época ideal para retomarlo. Es por eso, que en esta lista te recomendaré tres opciones que, desde mi punto de vista (100% personal) podrían sacarte esa piedrita del zapato y adentrarte en el mundo de los autos proyecto.
Encontrarás que en algunos de ellos, las piezas son más sencillas de conseguir y, por supuesto, más económicas. Mientras que en otras opciones quizás no lo sean, pero el producto final puede llegar a tener un valor monetario más alto, si es que en algún punto necesitarás venderlo.

Hay una marca que domina esta lista de recomendaciones y es Volkswagen, su cercanía con el mercado mexicano hace que sus piezas sean muy fáciles de conseguir, económicas y del conocimiento de prácticamente cualquier mecánico del país. Sin embargo, dentro de la casa alemana hay tres modelos que recomiendo para empezar en el (interminable) mundo de los autos proyecto.
El primero de ellos es, obviamente, el Sedán, mejor conocido como el Vocho. Yo tuve uno durante algunos años y lo disfruté como no tienes idea, jamás me dejó tirado, sus mantenimientos fueron sumamente baratos y cuando llegué a necesitar una refacción las conseguí en cualquier esquina o sitio web, sin ningún problema.

El Vocho te permite configurar el auto a tu gusto, puedes darle más potencia, más comodidad en el interior, hacerlo clásico o deportivo y todo a un precio (aún) bastante contenido. Es justo esta versatilidad que lo pone en la cima de esta pequeña capitulación de posibles proyectos para ti. Ahora, que si quieres destacar con algo no tan común en las calles, puedes buscar con más calma un Brasilia, con la misma mecánica, pero con una carrocería diferente, que sí, es mucho más difícil de conseguir, pero también mucho más exclusiva por lo mismo.

Otro de los productos de Volkswagen que podría recomendarte es el Caribe, la primera generación del Golf que llegó con ese nombre a nuestro país. Con una estética, mecánica e interiores más modernos, acá es otro lienzo en blanco. Puedes darle un toque clásico o quizás otorgarle una preparación más deportiva. En todos los casos anteriores, existen marcas especializadas y tiendas que venden exclusivamente refacciones para ellos, como Bella y Beltran Volk’s, respectivamente.

Para empezar un proyecto con un Vocho, Brasilia o Caribe, un presupuesto de entre $40,000 y $60,000 podría ser suficiente para un auto que no esté perfecto.
En otro departamento y si lo tuyo es la aventura, quizás puedas apuntar a restaurar una pick-up clásica, de entre las cuales yo te recomendaría las F-Series de Ford. Ya sea una F-150 o una F-250 son vehículos de trabajo, por ende, sumamente durables. Sus piezas son muy fáciles de conseguir, si es que las necesitas en algún punto. Además, su carácter rudimentario y sencillez hacen que existan menos cosas para descomponerse.

Eso sí, en ellas tienes que cuidar la carrocería ya que son algo propensas al óxido, sobre todo en zonas con mucha humedad. Y claro, como seguramente tuvieron una vida de trabajo dura, deberás conocer su historial de mantenimiento.

Lo bueno es que si terminas la restauración de una de estas, tendrás un auto de mucho valor, pues hay personas que, incluso, prefieren una pick-up de las de antes para vivir su día a día. No hay como un viaje por el atardecer en un asiento de banca corrida en una de ellas, la verdad. Si no eres tan fan de Ford, también hay opciones en Chevrolet, pero quizás una Blazer llame más la atención en ese caso.

Por último, pero no menos importante, encontramos a uno de mis autos favoritos: El Renault 5, o LeCar, como fue conocido en otros mercados del mundo. Si le preguntas a la generación de mis padres, casi todos sus conocidos tienen una historia con uno de estos “zapatitos”. Autos sumamente carismáticos, sencillos y pequeños. Ideales para moverte en ciudad.
No te voy a mentir, acá es cuando las piezas y refacciones se vuelven un poquito más difíciles de conseguir. De la misma forma, tener un mecánico de confianza que sepa trabajarlos es indispensable, pero si estas dispuesto a tomar el riesgo, su encanto – ya que esté terminado – te dará una satisfacción enorme.

Será un reto más interesante, por llamarle de alguna manera.
A tomar en cuenta si quieres un Renault 5, sus carrocerías son bastante frágiles, así que ten cuidado con zonas picadas y oxidadas, eso podrá consumir bastante de tu presupuesto. Y también, como buen Renault, si no son piezas originales es difícil que tengan una vida igual de útil.
La ventaja de comenzar un proyecto con un Renault 5 es que la cultura detrás del modelo y de la marca en México, sobre todo de los autos clásicos, sigue más vigente que nunca. Podrás contar con el apoyo de la comunidad.

Ahora ya lo sabes, nunca será el momento perfecto para empezar ese auto proyecto que tanto tienes en la mente y aquí te mostré algunas opciones que – aunque cada una tiene sus retos – no significará un sacrificio tan grande lograr tus objetivos. Imagina restaurar un Jaguar de los 70’s o un Mercedes noventero, requerirías mucho más XP’s. Pero por algo se empieza.