AutoDinámico Producciones S.A. de C.V.
Zotitla #44, Col. Abdías García Soto, Cuajimalpa, CDMX.
AutoDinámico Producciones S.A. de C.V.
Zotitla #44, Col. Abdías García Soto, Cuajimalpa, CDMX.
Toyota ha lanzado el nuevo Land Cruiser FJ, un todoterreno que retoma la esencia original de 1951, priorizando la robustez y la confiabilidad sobre el lujo. Con un motor 2.7 litros, es más corto y maniobrable que el Land Cruiser 250. Su diseño cuadrado y enfoque práctico resalta su propósito aventurero y funcional.

El nombre Land Cruiser vuelve a hacer ruido, y no por nostalgia, sino porque Toyota acaba de presentar una versión que retoma la esencia pura del todoterreno: el nuevo Land Cruiser FJ. Este modelo no busca ser lujoso ni digital, sino rudo, confiable y hecho para ensuciarse. Es un guiño directo al Land Cruiser original de 1951, aquel que escaló el Monte Fuji y demostró que no había terreno imposible.
Toyota lo define como un vehículo pensado para la libertad y la aventura, una forma de disfrutar el camino sin preocuparse por lo que haya adelante. Y aunque comparte la base del Land Cruiser 250, el FJ es más corto, más maniobrable y más divertido de llevar fuera del asfalto.
Bajo el cofre monta un motor 2.7 litros 2TR-FE de gasolina, con 163 hp y 181 lb-pie de torque, acoplado a una transmisión automática de seis velocidades y un sistema 4WD de acoplamiento parcial. No busca romper récords de velocidad, sino mantener la tradición de llegar donde otros ni lo intentan. Su distancia entre ejes es 270 mm más corta que la del Land Cruiser 250, lo que mejora la maniobrabilidad en zonas estrechas y complicadas.
Toyota ajustó la suspensión para lograr una articulación de ruedas similar al Land Cruiser 70 Series, lo que significa que puede mantener tracción incluso con una llanta en el aire. Además, tiene un radio de giro de 5.5 metros, ideal para curvas cerradas y caminos de montaña.

El Land Cruiser FJ mide 4,575 mm de largo, 1,855 mm de ancho y 1,960 mm de alto, y su carrocería sigue el estilo cuadrado que ha definido a la familia por más de 70 años. Su silueta es simple y robusta, con una cabina amplia y defensas modulares desmontables: si se dañan, se reemplaza solo la parte afectada. Este detalle no solo mejora la reparación, también permite personalizarlo.

Los guardabarros ensanchados y los rines de acero completan la fórmula visual: el FJ no pretende lucir elegante, sino útil. Detrás, una cajuela de gran acceso y ángulos de ataque y salida mejorados confirman que está diseñado para lo que dice ser: un todoterreno real.
Puertas adentro, el Land Cruiser FJ mantiene un enfoque práctico. El tablero es horizontal y de lectura rápida, ideal para reconocer la inclinación del vehículo en terrenos irregulares. Los controles físicos dominan la consola, y la visibilidad es prioridad gracias a una línea de ventanas baja y un cofre plano.

Aun así, no renuncia a la seguridad: incluye Toyota Safety Sense, con frenado precolisión, control de carril y alerta de tráfico cruzado. El sistema no busca lujo, sino confianza en cada trayecto.

El nuevo Land Cruiser FJ tiene espacio para cinco pasajeros y conserva el ADN clásico de Toyota: confiabilidad, durabilidad y capacidad para regresar a casa sin importar lo que pase en el camino.
Toyota no ha confirmado su llegada a todos los mercados, pero el mensaje es claro: este modelo representa la parte más honesta de la marca. No hay pantallas enormes ni asistencias excesivas. Solo motor, tracción y espíritu aventurero, como en los viejos tiempos.
