AutoDinámico Producciones S.A. de C.V.
Zotitla #44, Col. Abdías García Soto, Cuajimalpa, CDMX.
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MINI, conocida por su legado deportivo y simbolismo urbano, presenta dos conceptos distintivos: The Machina y The Skeg. The Machina evoca la adrenalina de las carreras clásicas con un diseño incisivo, mientras The Skeg ofrece una propuesta eléctrica influenciada por el surf. Ambos, sin embargo, comparten el ADN John Cooper Works.

Hablar de MINI, siempre ha sido hablar de un estilo de vida que va más allá de los autos. La marca británica sabe que sus modelos cargan con una herencia deportiva que nació en el rally. Con los años, se transformó en un icono urbano. Hoy, MINI lleva esa esencia, un terreno más experimental. Se combina con dos conceptos que parecen salidos de mundos distintos, pero que comparten el mismo corazón: el ADN John Cooper Works.
por un lado está The Machina, un coche pensado para quienes viven en la adrenalina y siente nostalgia por las carreras clásicas. Y del otro, The Skeg, una propuesta eléctrica que mira hacia la playa, el surf y la movilidad ligera con un aire de rebeldía tranquila. Dos caminos diferentes, pero con el mismo objetivo: demostrar que MINI sigue jugando con las emociones y la cultura alrededor de la velocidad.
The Machina es una declaración sin filtros. Su diseño retoma elementos clásicos del rally como las salpicaderas ensanchadas y los cuatro faros adicionales sobre el cofre. La pintura en rojo, blanco y negro, no sólo remite a la tradición de la marca, también integra el sello de Deus, una firma ligada al motociclismo y la cultura custom.

Adentro de la atmósfera, es igual: cinturones de cinco puntos, placas de aluminio crudo, y puertas ligeras con marcas en «X». Una jaula antivuelco que no sólo es seguridad, también es un recordatorio de su linaje deportivo. No hay pantallas ni lujos, sino interruptores, mecánicos, palancas directas, y hasta un freno de mano. Es hidráulico pensado para quienes buscan precisión.

En el otro extremo, The Skeg propone una movilidad eléctrica inspirada en la cultura del surf. Su carrocería amarilla y plateada combina materiales como la fibra de vidrio para reducir peso. Crea paneles semitransparentes que cambian con la luz del día. Incluso el alerón trasero imita la curvatura de una tabla, trabajando con el aire, igual que una ola. El interior refuerza esa idea: asientos tapizados en neopreno, bandejas especiales para guardar trajes de surf.

Incluye una consola con detalles impresos en 3D qué hacen referencia a la vida en la playa. Todo es funcional y minimalista, desde los controles analógicos hasta el tablero. Está construido con la misma técnica que una tabla. Este auto es ligero y simple.

¿Qué les parecen estos conceptos?, muy diferentes pero qué buscan jugar con la herencia de la marca inglesa.